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Lo bien que sienta quererse después del parto.

Lo bien que sienta quererse después del parto.

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Decir como mi abuela (¡vivan las abuelas!), que “la caridad empieza por uno mismo”, Marina con Marieta 300x300 - Lo bien que sienta quererse después del parto.equivale a que hay que “quererse bien después del parto, para poder querer”.¿Y por qué me planteo yo esto? pues muy fácil, porque lo he experimentado, por eso.

Cuando tenemos un hijo, nuestras prioridades automáticamente cambian.

Dejamos de tener tiempo para muchas cosas, especialmente, el que tiene que ver nosotras.(Ojo, que no estoy en plan reivindicativo).

Pensamos que cosas como ir a la peluquería, salir a cenar con tu marido, leer una revista, comprarte ropa,….son lujos vetados por unas leyes no escritas.

Quererse bien después del parto para poder querer

A veces podemos llegar a tener incluso cargo de conciencia por esto. Nada de eso. En tu tiempo mandas tú.

Eres preciosa, y has de cuidarte.¿Qué es cuidarse?¿qué es quererse bien?

A lo mejor ahora no es momento de ponerte a dieta (ten misericordia contigo misma por favor), ni puedes ir al gimnasio. Además, si has optado por amamantar a tu bebé, te recuerdo que necesitas ingerir mayor cantidad de calorías para poder producir leche, y si has elegido la lactancia artificial, estás criando igualmente, cielo, y tampoco es momento de comer lechuga.

Espera un poquito y disfruta de tu bebé que es un regalo y el tiempo pasa muy deprisa, haz el favor de vivir tranquila.

Aprendiendo a quererte estás aprendiendo a querer a los que te rodean, porque te estás entrenando en paciencia, caridad, misericordia.

Perdona, ¿has dicho que”comprarte ropa” es quererse después del parto?

Sí, has oído bien. Perdona que te diga pero no hay nada tan horrible y deprimente como querer meterse dentro de ropa que no es de tu talla. Y si no, que me lo digan a mí.

Lo primero decirte que cada cuerpo es distinto. No te compares con nadie. Incluso te diría que ni contigo misma después de otros partos, porque el cuerpo va cambiando con el tiempo. Incluso pesando lo mismo, porque las caderas se ensanchan, y además, cariño, la Ley de Newton es cierta: Todo lo que sube, baja. Por eso, no te preocupes si has de llevar ropa de embarazada más tiempo del que te gustaría.

Hay una época intermedia en la que no te queda tu ropa pero la de pre-mamá te está grande. Es fundamental que te hagas con algunos pantalones con los que te veas bien.

Ponte guapa. No hay nada tan bonito como una mujer que ha sido madre. ¡¡Los kilos son heridas de guerra!! Además, tu marido tendrá que tener de dónde agarrar, boba.

Mete en una caja fuera de tu vista esa ropa que en este momento te queda en una oreja y que cada vez que la ves te pones de mal humor. Nada de enfadarse por eso. La escondemos y aquí paz y después gloria. Ya la sacarás más adelante, si es que tienes que sacarla. Date tiempo.

Si mamá está contenta todos están contentos, acuérdate.Por favor, ¡¡no perdamos nunca el sentido del humor!!

Quizá la tentación de no arreglarse o de no buscar tiempo para ti sea más fuerte en las mujeres que  hemos optado por trabajar a tiempo completo dentro del hogar, pues parece que si trabajas fuera de casa salir arreglada viene en el pack, sin embargo, si es este tu caso, has de ser consciente de que realmente eres la directora general de una multinacional.

Ponte guapa para ir al cole a llevar a los niños, para ir al supermercado, para estar en casa, sí. Para estar en casa a lo mejor no te pones una camisa de seda pero por favor, no vayas en pijama, que la comodidad no está reñida con la elegancia.

Cuando nos arreglamos, estamos recordándonos a nosotras mismas que somos importantes, y a los demás, que nos importan.

Es una manera de mostrar hospitalidad, es decir, de acoger dentro de la propia vida.

A lo mejor aparece tu hijo con un amigo inesperado a comer, o peor: imagina que hay un incendio y tienes que salir corriendo a la calle. Mi abuela (¡olé las abuelas!) siempre decía que había que ir mejor vestida por dentro que por fuera, refiriéndose a la ropa interior, “por si tenías un accidente” (nunca más me volví a reír de mi abuela después de tener que entrar por la puerta de urgencias inesperadamente por amenaza de parto, no veas la camiseta interior que llevaba)

Recuerda que el orden exterior lleva al orden interior,  como decía Ángela de la Cruz. Para tus hijos, para tu marido, es importante verte bien. Pero para nosotras mismas, también.

Aceptar que el tiempo pasa, que vamos cumpliendo años, disfrutar de la vida, es de sabios, y sólo tenemos esta vida para vivirla.

¿Te la vas a perder?

 

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