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Verano con niños: 9 Claves para gestionar el tiempo

Verano con niños: 9 Claves para gestionar el tiempo

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Parece que cuando hablamos de gestionar el tiempo en verano, vacaciones y niños estemos preparando un cóctel explosivo que hace que los padres nos pongamos a temblar irremediablemente ante una catástrofe natural a la que hay que “sobrevivir” de la mejor manera posible.

¿Por qué? ¿por qué no disfrutar de este tiempo maravilloso con ellos?

El verano nos brinda un montón de oportunidades para educar que durante el resto del año no se dan por la propia inercia del curso, incluso porque el tiempo no nos permite realizar unas actividades que sólo tienen lugar con calorcito.

Así pues veamos unas cuantas claves para sacarle jugo a unos meses maravillosos que empiezan…preparados, listos, ya!

verano

1 Planifica

El verano, no se improvisa. Recuerda que “somos arquitectos e ingenieros y no bomberos”. Siéntate con tu cónyuge a pensar y a planificar. Cuándo tenemos nosotros las vacaciones, si van a ir los niños mientras estamos trabajando a una escuela de verano, o a algún campamento, o si van a quedarse en casa con quién, etc.

Es verdad que a veces resulta difícil, pero es fundamental tener unos días en los que los papás estemos de vacaciones a la vez para estar toda la familia junta. Y ya el summun es poder estar con nuestros hijos unos días, sin abuelos ni nadie (perdonadme abuelos, vosotros sois muy importantes y os queremos mucho pero es necesario que papá y mamá estén solos con sus niños, que puedan corregirlos, abrazarlos, compartir, jugar….sin testigos)

Esto parece que no es importante, pero cura corazones y heriditas que nos hemos ido haciendo sin querer a lo largo del curso, reforzando vínculos entre padres e hijos y muy especialmente con nuestro cónyuge, que al fin y al cabo, es nuestra mejor parte.

Porque Quiero quererte siempre, no nos olvidemos de ser aún más delicados en verano, porque el calor nos pone nerviosos. No hemos de bajar la guardia.

No te hagas muchas complicaciones. Te aseguro que para tus hijos sólo el hecho de estar todos juntos, ya es una pasada. Llevamos varios años yendo una semana a un pueblecito del interior de la Comunidad Valenciana donde: No hay wifi, ni tele, los niños duermen en sacos de dormir en colchones en el suelo y con un solo baño nos apañamos.Ah! y solo funciona un fogón, lo que complica un poco el tema de la cocina.

Pues sabéis qué? que esas son unas vacaciones alucinantes. Todos los días nos bañamos en el  río (el Júcar) en unas pozas heladas (yo vuelvo a casa con unas piernas divinas de la muerte porque esa temperatura es fantástica para las varices, si no te ha dado un infarto antes,claro), montamos cine de verano en la calle proyectando una peli en la pared del vecino y vienen todos los niños del pueblo. Hago palomitas y hala, como si no hubiera un mañana.

Pero es una semana en la que estamos solos. Además, cuando hay hijos mayores todo se va complicando porque ellos tienen también sus planes, y acoplarnos a veces no es fácil, pero aquí también entra en juego la planificación, porque entonces todos ajustamos agendas, y voi là.

Porque al final, se trata de “estar”, de hacer cosas juntos.

El verano es maravilloso para recoger velas.

3. Programar un horario de verano.

Las rutinas son una herramienta que nos facilitan la vida a todos, padres e hijos.

Haced un horario. Si quieres a lo mejor no los levantas a las 7.00, pero a las 9? o a las 10? y poned una hora a la que se cierra la cocina, sino, tendrás la sensación de no acabar nunca con los desayunos. Si tienes hijos adolescentes, pacta con ellos que hagan algún deporte, mejor si es temprano, así tendrá que madrugar y por la noche no podrá acostarse muy tarde, pues sino, lo tendrás remoloneando y haciendo nada (eso pone muy nervioso, te lo digo por experiencia, verlos perder el tiempo….brrr).

Es verdad que hay tiempo para todo, pero si no lo organizas, el tiempo se te comerá.

También tendremos tiempo para que hagan los deberes que les han mandado. Este año, el profe de nuestro hijo nos ha mandado una lista de deberes muy larga y que me encanta:

Ver amanecer

Aprender a jugar a un juego de cartas o de mesa que desconocías

Llamar o mandarle un mensaje a 3 compañer@s de clase

Mirar las estrellas un buen rato

Cuidar una planta

Tirarte a la piscina y salpicar todo lo que puedas

Hacer helados caseros

Haz deporte, canta, baila, pasea en bici.

Come brochetas de fruta

Escribe una historia o un cuento

Piensa algo bonito de tus hermanos cada día….

4. Reparto de tareas y encargos.

La parte académica, es muy importante, pero no lo es todo, así, que fenomenal, han trabajado mucho y muy bien durante el curso, pero ojo, que es su obligación, así, que genial, la vida sigue, y los encargos familiares son tan importantes como lo demás. En el post sobre la Corresponsabilidad, veíamos algunos puntos, es verdad que no hay que sobrecargarlos, pero la casa es cosa de todos y somos una familia, así, que el encargo hay que hacerlo, y hacerlo bien.

Antes de empezar las vacaciones, conviene convocar una Asamblea Familiar, donde se hablarán todos los temas que os parezca que hay que tratar, como los encargos, cuáles son, quién los hace y cuándo.

5. Pensad actividades que os gusten

A todos,o sólo a los niños , para que vean que tú también haces cosas que les gustan y que eres capaz de renunciar a lo tuyo. Se enseña con el ejemplo. Otro día ellos harán algo que no les apetezca tanto pero a ti o a otro de sus hermanos sí, porque en las familias pasa eso, que nos queremos y hoy por ti, mañana por mí.

6. ¿Por qué no te los llevas a la biblioteca?

Así, podrán elegir un libro que les guste y además no te gastas dinero. Las bibliotecas son maravillosas.

7. Aprovechad para alargar las tertulias después de comer o cenar juntos.

Son una mina de información. Os aseguro que si la CIA supiera lo efectiva que es una buena sobremesa formaría a sus agentes en este campo. Porque todos con la barriga llena estamos más relajados, porque es un gran momento para hablar de todo, para contar algo gracioso, para reírnos juntos. Aprovecha para invitar a los amigos de tus hijos. ¿Cómo esperas si no conocerlos? que vengan todos a casa, claro que sí, que estén a gusto que quieran volver.

Estas oportunidades hay que cogerlas al vuelo. Todo lo que vale la pena cuesta trabajo, sí, ¿y qué?La recompensa es increíblemente mejor que esta pequeña inversión.

8. Descansar, ¿no está sobre valorado?

En verano hemos de entender que de lo que descansamos es de nuestra actividad laboral o profesional, pero la convivencia sigue existiendo y estamos los que estábamos (a veces más porque vienen invitados)

Si lo piensas bien, la mayor fuente de frustración y sufrimiento nos viene porque no podemos hacer lo que queremos, o lo que nos “merecemos”. El  “Yo” es enemigo del “Tú”, y del “Nosotros”.

Cuando estás irritado todo el rato, de mal humor…. piensa si no es que te estás mirando demasiado a ti mismo: lo cansado que estás, que los niños no te dejan dormir, que no puedes leer tranquilo, etc, etc, etc.

Esto es absolutamente agotador y ojo, que no digo que no tengas razón. Pero te aseguro que si cambias el enfoque, si el centro de gravedad no eres sólo tú, empezarás a disfrutar y los que están a tu alrededor, también.

No perdamos de vista que la convivencia del tiempo de vacaciones es distinta al “tiempo ordinario”, y no estamos acostumbrados a pasar tanto tiempo juntos. Y a esto, hemos de aprender.

La buena convivencia exige esfuerzo. Si no convertiremos el descanso profesional en el peor de los infiernos.

9. Disfruta de las pequeñas cosas.

Pasarlo bien en un crucero, no tiene mérito (y no lo digo por envidia cochina), pero hacer de lo ordinario algo extraordinario con lo que más quieres en el mundo que es tu familia, eso sí que es alucinante.

Y depende de ti. Porque la Vida es Bella, y en verano, también.

 

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